1. Inicio
  2. libros
  3. Curiosidades culturales de Japón (II): Del maestro borracho al honor en el lenguaje.
16/02/2026
Autor: Clara Pina Guisado
  1. Inicio
  2. libros
  3. Curiosidades culturales de Japón (II): Del maestro borracho al honor en el lenguaje.

Curiosidades culturales de Japón (II): Del maestro borracho al honor en el lenguaje.

Japón ha sido, y es, un país que ha cautivado al mundo con su cultura e inventos. Desde sus formidables guerreros y tradiciones centenarias hasta el anime y su tecnología puntera. Pero Japón es un país con muchísimo más que ofrecer; es por eso que hemos traído este blog con curiosidades menos conocidas del país del sol naciente.

Maestro borracho de la caligrafía:

En varias películas, series y videojuegos se puede encontrar un arquetipo de personaje relativamente común: los maestros borrachos de artes marciales chinas. Estos maestros tomaban alcohol para que sus movimientos marciales parecieran lentos y torpes; de ese modo, sorprendían a sus oponentes.

En Japón este arquetipo no se extendió tanto como en China, pero dio origen a un maestro borracho de otra modalidad: la caligrafía. Miwada Beizan (三輪田米山) fue un sacerdote sintoísta en el santuario de Hio Hachiman, en la prefectura de Ehime, al sur de Japón.

Habitualmente, los santuarios tienen varias piezas de caligrafía repartidas por su terreno, indicando qué función cumple un determinado edificio o mostrando el nombre de la deidad adorada. Normalmente, los sacerdotes, que reciben educación en caligrafía de parte de otros sacerdotes mayores o de artistas, son quienes crean estas obras.

Pero Beizan había heredado el puesto de su padre, el único sacerdote, después de su muerte cuando aún era joven. Vivía en una zona rural, por lo que no podía permitirse viajar para aprender o traer a algún maestro que le enseñase. Así que aprendió solo mediante guías y libros que ya se encontraban en el propio santuario. Esto hizo que su técnica fuera tosca y torpe.

生誕200年 三輪田米山展―天真自在の書― | 愛媛県美術館 | 美術館·展覧会情報サイト アートアジェンダ

La guinda del pastel era su desmedido gusto por el sake. Una vez terminaba con sus labores como sacerdote, podía relajarse a practicar caligrafía, y siempre lo hacía acompañado de tres shō de sake. Cada shō equivale a 1,8 litros, por lo que Beizan se sentaba a hacer la caligrafía para el santuario después de haber bebido casi 6 litros de alcohol. Como resultado, su obra está llena de inconsistencias y se acentúa aún más su falta de técnica propiamente enseñada.

Pese a esto, se le consideró un calígrafo destacado entre los mejores, pionero en su estilo.三輪田 米三 『 無為 』

Si no quieres que te pase como a Beizan, consigue nuestro libro Cómo dibujar manga y aprende adecuadamente.

La importancia de las onomatopeyas en la lengua japonesa:

La lengua japonesa, habiéndose originado en un archipiélago y tan apartada de otras civilizaciones, tiene muchos aspectos que nos resultan curiosos y llamativos. Por ejemplo, usa tres sistemas de escritura, cada uno con una función; se puede escribir de izquierda a derecha, pero también de arriba a abajo, y sus libros avanzan al revés que los nuestros; o el uso tan prevalente de las onomatopeyas en el lenguaje diario.

Imitación de sonidos:

En castellano, llamamos onomatopeyas a las palabras que no tienen un sentido o significado en sí, sino que expresan un sonido. Por ejemplo, “guau” sería el ladrido de un perro, “tic-tac” sería el sonido de las manecillas de un reloj y “bum” representa una explosión.

En la lengua japonesa también existe este tipo de onomatopeyas, aunque con su propia versión. Por ejemplo, los perros para los japoneses hacen wanwan en lugar de “guau”. Pero estas no son el motivo de su relevancia en el habla.

Onomatopeyas con mucho significado y uso:

Los japoneses fueron un paso más allá y, en lugar de hacer que las onomatopeyas fueran simples representaciones de sonidos, dotaron de significado a muchas de ellas. Estas onomatopeyas principalmente se usan como adjetivos y adverbios, dando una creativa capa de significado a las oraciones en japonés, que además resulta intuitiva de entender por la propia fonética de la palabra.

Por ejemplo, una joven japonesa podría describir a su gato como mofumofu (esponjoso, blando, suave, adorable). O en una tienda encontrar que los bollos de cerdo al vapor son hokuhoku: suaves, sabrosos y calientes. O puede que en el trabajo un compañero diga que le duele la cabeza gangan, o sea, que siente palpitaciones. Las posibilidades son prácticamente infinitas.

Onomatopeyas que vienen de otras palabras:

Aún con toda esa utilidad descriptiva, los japoneses no se quedaron ahí, pues cuentan con un tercer tipo de onomatopeya. Este último tipo surge a partir de palabras ya existentes de dos sílabas que se repiten de forma idéntica o ligeramente modificada. Por ejemplo, la palabra 色 (iro) significa color, y cuando se usa como onomatopeya, iroiro, significa “variado”. O el caso de 時 (toki), que significa tiempo; cuando se usa como onomatopeya, tokidoki, significa “a veces”. O puede que incluso, con el frío, un japonés diga samuzamushii, que viene de 寒い (samui), frío, y expresa que hace un frío que pela.

Y si te has quedado con ganas de más palabras, consigue nuestro libro Japón en 150 conceptos.

Caracteres comunes en nombres y apellidos japoneses:

En Japón, a lo largo de su historia, han existido varias tradiciones acerca de cómo se nombraba a las personas. Antes de la modernización, era común que muchos japoneses tuvieran varios nombres a lo largo de su vida: un nombre de juventud y uno de adultez al menos. Muchos iban más allá y adoptaban un nombre nuevo si cambiaban de trabajo, pareja o simplemente por gusto.

Pero una constante que tienen estos nombres es una fuerte carga simbólica en sus caracteres. Aprovechando que el japonés cuenta con el kanji como sistema de escritura, la supersticiosa sociedad japonesa premoderna buscaba dar buena suerte y salud a sus hijos mediante el uso de caracteres concretos, en especial durante la infancia dada la alta mortalidad infantil.

Nombres:

Es así que encontramos una gran cantidad de nombres que contienen el carácter 丸 (maru), que significa círculo. Era muy común para los nombres de los niños, ya que el círculo simbolizaba algo completo que protegería la infancia del pequeño y le permitiría llegar a la adultez. Un personaje muy conocido con este carácter es Ushiwakamaru, quien pasaría a ser Minamoto no Yoshitsune. Aunque a veces este carácter se usaba como castigo con adultos inmaduros a quienes se les mantenía el nombre infantil. En la actualidad encontramos un kanji parecido en significado, 郎 (rou), también muy común entre los varones.

Apellidos:

Otro carácter muy común es 藤 (Fuji/Tou); se podría decir que es como el “-ez” que encontramos en apellidos españoles como López o González. Este carácter viene directamente del clan Fujiwara. Cuando las tensiones en la corte apuntaron al clan, muchos se marcharon a otras partes de Japón, dando origen a variaciones locales. Por ejemplo, los que se mudaron a la Isla Sado (佐渡島) adoptaron el apellido Satō (佐藤); las familias que se mudaron a Bingo o Higo, adoptaron Gotō (後藤); y otras lo cambiaron por el oficio familiar, como los Kudō (工藤), dedicados a la construcción.

Nombres artísticos y seudónimos:

En la rama de los nombres artísticos es donde encontramos más variedad. Uno de los más extendidos es 斎 (sai), usado por aquellos que dedican su vida a una única práctica. Encontramos, por ejemplo, a Katsushika Hokusai, cuyo nombre significa “devoto de la estrella del norte”. También destaca Ittōsai, un monje espadachín cuyo nombre significa “devoto a una única espada”.

En cuanto a poetas y escritores, se identificaban por caracteres como 庵 (iori) y 亭 (tei). Basho, el famoso poeta de haiku, usó iori (choza), ya que vivía de forma austera. Mientras que tei fue usado por figuras como Kyokutei Bakin, autor de Satomi y los ocho perros.

Conoce más personajes como los que hemos mencionado en nuestra colección de Japón, llena de fascinantes historias del país del sol naciente.

¿Cómo afecta el honor a la lengua japonesa?:

Japón ha sido siempre un país marcado por el honor. Es normal entonces que el respeto haya evolucionado hasta ser parte de la vida diaria, ya sea en el comportamiento o en la lengua, llena de complicados mecanismos para hablar con cortesía.

La jerarquía social en Japón es muy estricta; se rige por factores como la edad o el cargo, y cambia según el contexto. No basta con tratar de “usted”: los verbos y las estructuras cambian totalmente en función de a quién te dirijas.

Existen 4 tipos de lenguaje principalmente:

Bigo, keigo, kenjougo y sonkeigo. El bigo es el más simple: consiste en usar palabras bellas y evitar vulgarismos. El keigo es el lenguaje formal estándar que afecta a sustantivos y conjugaciones básicas.

El kenjougo y el sonkeigo son el verdadero reto. El kenjougo (lenguaje humilde) se usa para rebajarse uno mismo y así realzar al interlocutor. El sonkeigo (lenguaje honorífico) ensalza directamente a la persona de rango superior.

Esta complejidad hace que muchas empresas creen manuales específicos para sus empleados. En Japón, el respeto nunca es suficiente.

Presión laboral por keigo

Y si te ha picado la curiosidad por el japonés, hazte con nuestro libro Kit básico para Viajar a Japón.

Aprende japones QuaterniLa guia del buen comportamiento en Japon Amy Chavez

 

 

 

 

 

 

 

Te puede interesar:

Curiosidades culturales de Japón

Curiosidades culturales de Japón

Japón ha sido, y es, un país que ha cautivado al mundo con su cultura e inventos. Desde sus formidables guerreros y tradiciones centenarias hasta el anime y su tecnología puntera. Pero Japón es un país con muchísimo más que ofrecer; es por eso que hemos traído este...

El Mosaico de Sabores: Especias Esenciales de la India

El Mosaico de Sabores: Especias Esenciales de la India

⭐ Especias más Representativas de India Todas las culturas se pueden identificar por sus sabores. ¿Conoces las especias más significativas de India que logran esa diferenciación? A continuación, os mostramos tres de las especias indias más importantes que caracterizan...

0
    0
    Carrito
    Tu carrito está vacíoVolver a la tienda