Cada primavera, en el templo Sensō-ji de Tokio, luchadores de sumo sostienen bebés en brazos y compiten para ver cuál rompe a llorar primero y más fuerte. Se llama Naki Sumo —’sumo del llanto’— y la creencia popular sostiene que un buen berrinche infantil ahuyenta a los malos espíritus y garantiza salud y buen crecimiento. Lleva siglos celebrándose.
Fuente: Atlas Obscura y Go Tokyo, oficial