En Atami (Shizuoka), el Hotel New Akao mantiene intacto el lujo de la era Showa que lo hizo famoso hace décadas: moqueta estampada en el lobby, habitaciones con colores de época en el Ocean Wing y un comedor, el Nishiki, que funciona casi como un teatro, con piano en directo y tartas con forma del monte Fuji. El resurgir del ‘boom retro’ entre los más jóvenes ha revivido tanto el hotel como Atami, la ciudad balneario que se había apagado tras el estallido de la burbuja económica. El complejo, construido en terrazas sobre el acantilado, combina baños termales interiores y exteriores con yoga, ciclismo, kayak de mar y una piscina frente al océano, y ha convertido una antigua sala de banquetes en un parque infantil que mezcla juguetes retro con proyecciones digitales.
Fuente: SoraNews24